Durante la época de invierno una de las partes de nuestro cuerpo que más resiente el cambio al clima, es la nariz y a la que, desafortunadamente, pocas veces ponemos atención.
Aquí algunos consejos para cuidarla:
Tomar abundantes líquidos y darse baños de vapor alivia la resequedad nasal provocada por la exposición a cambios bruscos de temperatura, contaminación ambiental, falta de humedad en el ambiente, humo de tabaco y aires acondicionados sin mantenimiento.
En caso de tener moco, no oprimir la nariz muy fuerte, lo recomendable es tapar un orificio y expulsar lo que hay en uno, después el mismo procedimiento en el otro.
No abusar de los sprays o lubricantes nasales pues, aunque parezca irónico, éstos, por el contenido químico, podrían causar irritación.