Mucha gente suele someterse a tratamientos que no forman parte de la medicina tradicional, todo con el fin de curar algún padecimiento. A este tipo de tratamientos se les conoce de varias formas: medicina complementaria o integral y alternativa.

La medicina complementaria o integral se utiliza junto con la tradicional, es decir, funciona como complemento. Algunos ejemplos son la acupuntura, la homeopatía o la terapia cráneo-sacral, las cuales son tratamientos que trabajan para tratar diferentes padecimientos y pueden aliviar efectos secundarios de las medicinas o de otros tratamientos que resultan agresivos para el cuerpo como la quimioterapia. Se llama medicina integral cuando un médico ofrece ambos tratamientos.

Sin embargo, cuando no se utiliza la medicina tradicional y tan sólo se utiliza el otro tipo de tratamiento, a éste se le llama medicina alternativa.

En varias ocasiones resulta beneficioso utilizar ambos tratamientos, ya que la medicina complementaria no representa ningún daño, pero es de gran importancia acudir a un médico y hablarle sobre los tratamientos adicionales que se están utilizando.

Fuente: Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral