De acuerdo con los especialistas, el vómito puede ser provocado por causas enterales o parenterales.
La enterales tienen su origen en el aparato digestivo, por lo que podrían ser enfermedades como la gastroenteritis, la apendicitis, la colitis y la gastritis.
En cambio en las parenterales el origen del vómito se encuentra fuera del aparato digestivo, por lo que el bebé puede experimentar dolor de cabeza, o alguna infección respiratoria.
Sin embargo en cualquiera de los dos casos es importante considerar que el bebé está expuesto a padecer deshidratación debido a la pérdida de agua y electrolitos, más si el vómito está acompañado de diarrea.
Si tu hijo presenta vómito ofrécele pequeñas cantidades de líquidos, de preferencia opta por el suero oral. Si no tienes suero puedes prepararlo en casa con el jugo de una naranja, una cucharadita de azúcar, una pizca de sal y la cantidad de un vaso de agua.
Además de esto es importante que lleves a tu pequeño al médico para que le recete el tratamiento indicado.