El esguince de tobillo es una lesión causada por la torcedura del pie. Siendo una de las más comunes entre los deportistas, es muy común que le pase a cualquier persona, haciendo ejercicio, corriendo o levantándose de una silla. Parece imposible evitar lastimarse de esta manera, pero hay algunos tips que se pueden seguir para que no pasen:

  • Buena recuperación. Si anteriormente ya tuviste un esguince, volver a hacer actividad física sin estar recuperado totalmente, puede ser perjudicial para ti, por lo cual es necesario acudir al médico, que valore la lesión y si es necesario, ir con un fisioterapeuta.
  • Quítate el miedo. Cuando ya se ha sufrido una lesión, queda la inseguridad de que vuelva a pasar, pero es necesario quitarnos este pensamiento porque sino, no podremos desarrollarnos correctamente y haremos acciones que nos arriesgarán más.
  • Fortalecer el músculo. Si tenemos un músculo fuerte, éste puede llegar a proteger al tobillo, así evitando que las articulaciones se dañen cuando hay golpes.
  • Equilibrar las piernas. Si una de nuestras piernas está más fuerte que la otra, habrá desequilibrio, lo que nos expondrá a una lección, por ello es necesario tener las dos piernas igual de fuertes.
  • Entrenamiento de tipo propioeceptivo. Este tipo de entrenamiento busca optimizar la capacidad de respuesta de nuestro tobillo frente a saltos, caídas, lesiones, etc.

Recuerda que hay distintos grados en los que puedes tener un esguince, es importante que acudas con tu médico si te lastimaste para que é te pueda decir el mejor tratamiento.

Fuente: Vitónica